Un fin de semana en Rancho Santa Elena

Curiosamente, en este esfuerzo número N por realizar un blog, empiezo con uno de mis hobbies favoritos: acampar 🏕.

Empecé a acampar aproximadamente a los 9 años con los clubes de la iglesia, y aunque en ese entonces el equipo que tenía era básico, la diversión era la máxima porque: ¿A quién no le gusta la libertad del campo?

Viernes

Llegamos cuando el sol ya se había ocultado y tuvimos que montar las carpas y preparar algo de cena rápidamente porque el frío ya estaba con todo. En general no hubo mayores eventos y nos fuimos a dormir.

Sábado

El Sábado nos levantamos más o menos temprano, pero la madera estaba tan húmeda y yo tan oxidado en encender fogatas que tardé mucho en poder tener el fuego listo para desayunar. Al final terminamos desayunando aproximadamente a las 11 am. Un perro nos visitó y como no tenía placa ni identificación alguna lo adoptamos mientras quiso estar ahí, lo llamamos Señor Bunches, le dimos un poco de comida y después de asolearse un rato se fue sin decir adiós.

Además, un grillo estuvo merodeando por la mesa. Jamás había visto un grillo con cuerpo de hoja y pacientemente esperé que se fuera, pero ante su insistencia tuve que moverlo hacia otro lugar donde no fuera a perecer accidentalmente.

Más tarde nos preparamos para hacer una caminata al mirador Vista Alegre.

Mirador Vista Alegre
Mirador Vista Alegre, protagonizando Baldemar

Deben saber que el mirador Vista Alegre es un lugar al que solo van a llegar después de un buen rato caminando. Según el manual que nos dieron lo puedes hacer en 2 a 4 horas ida y vuelta, pero la verdad es que lo pueden hacer en más tiempo si no tienen cierta costumbre de caminar en el cerro ya que el terreno no está tan liso como uno quisiera. Una gran parte es camino ancho que en temporada húmeda puede ser todo un reto ya que se llena de lama y además es una combinación de barro, lodo y tierra. En época seca es más sencillo de caminar aunque también el calor y el aire seco pueden jugarte en contra.

La recomendación es pedir ayuda de un guía si es tu primera vez haciendo este tipo de caminatas, además de llevar chocolates o barras energéticas, sandwiches y agua para mantenerte hidratado. Sobre todo hidratado ya que podrías acalambrarte.

Al volver nos encontramos con unos amigos que invité y finalmente llegaron. Fue genial verlos felices como niños porque les encantó el lugar, también fue muy divertido saber que de sólo ir, a la entrada del lugar y de vuelta, en bici, ya estaban sudando y cansados 🤣. Solo son como 2 kms ida y vuelta.

Domingo

El domingo fue el día de correr. Nos levantamos un poco tarde, 8:30 am, y comenzamos a desayunar para poder ir a rodar un rato. Lamentablemente no pudimos hacer la ruta planeada por la hora en la que finalmente decidimos movernos y porque debían volver.

Sin embargo pudimos recorrer un par de veces la ruta 1 para que una principiante pudiera disfrutar las mieles de de que las piernas ya no te den para más. También hicimos la ruta 2 en tiempo récord, para nosotros, de 11:30 minutos.

Al final nos volvimos a quedar solos y después del susto del accidente volvimos al campamento para cenar y descansar. Después de 2 días de ejercicio ya las piernas no nos daban para más, porque tampoco somos los grandes atletas.

Lunes

Nos levantamos 9:30 am aproximadamente. Decidimos que lo mejor era desyunar, empacar y emprender el camino de vuelta. El tráfico de la Ciudad de México no es cosa fácil y lo mejor fue evitarlo lo más que se pudiera para descansar y el Martes estar frescos para retomar la vida de adulto nuevamente.

Basecamp en Las Vigas, Rancho Santa Elena

Al final fue un buen campamento. Nos divertimos, descansamos y pudimos por sobre todas las cosas recordar que Dios está al control de todo, y que la naturaleza que nos ha regalado es el mejor lugar para poder tener una vida en paz y armonía con Él.

Para más información del lugar, visiten http://santaelena.com.mx/

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